fransia 98 breaks boundaries with Kaosmetrik on NAAFI
Afro-Latin percussion, digital collage, and experimental club converge in a manifesto from Valparaíso’s rising producer.

Chilean producer fransia 98 debuts on NAAFI with a four-track EP that explores the friction between Afro-Latin percussion, digital collage, and experimental club music.
In his debut for NAAFI, fransia 98 delivers four tracks that dismantle the borders between tradition, chaos, and club futurism—emerging from a distinctly regional interzone. Kimbanda, Dighero Riddim, Kaosmetrik, and Tierra Blanda unfold through razor-sharp rhythmic structures, weaving dialogue between Baile Funk’s raw energy and the Afro-Chilean tumbe.
Fransia 98’s music works like a sonic collage: cutting, recycling, and colliding fragments into polyrhythmic systems that resist categorization. It dissolves into a crossover continuum that is hard to define but impossible to detach from a certain Afro-futurist Latinidad—echoing the paths carved by Lechuga Zafiro or Siete Catorce. His tracks conjure imaginary, atemporal landscapes where percussion doesn’t just keep time but leans toward rupture without fully breaking, holding a kind of metastable balance between rhythm and fracture.
“When the tree opens its eye and recovers its sense of smell, it notices us identifying with the lake’s fatigue, despite the fury of the clouds.”
This cryptic vision translates into sound that is furious, playful, and indecipherable.
Part of Valparaíso’s emergent scene (alongside Syntrovert and Palta Mango), fransia 98 has been exploring Latin America’s Afro-diasporic roots through an experimental club lens since 2022. Within NAAFI’s multiple explorations—rethinking the determinist weight of the “Latino” (Latine/Latinx) label and building an active archive that pushes forward a post-internet aesthetic—Kaosmetrik embodies a stance at the edge: noisy yet danceable, experimental yet grounded in ancestral pulse. A release that feels less like a debut and more like a manifesto.
El productor chileno fransia 98 debuta en NAAFI con un EP de cuatro tracks que exploran la fricción entre percusiones afrolatinas, collage digital y club experimental.
En su debut con NAAFI, fransia 98 presenta cuatro piezas que derriban fronteras entre tradición, caos y futurismo club, desde una interzona regional. Kimbanda, Dighero Riddim, Kaosmetrik y Tierra Blanda avanzan sobre estructuras rítmicas afiladas, tejiendo un diálogo entre la energía cruda del Baile Funk y los ritmos de tumbe afrochileno.
La música de fransia 98 funciona como un collage sonoro: corta, recicla y colisiona fragmentos hasta convertirlos en sistemas polirrítmicos que rehúyen toda categorización. Se absorbe en un crossover continuum difícil de delimitar, aunque imposible de desligar de una cierta latinidad afrofuturista, en sintonía con las líneas trazadas por Lechuga Zafiro o Siete Catorce. Sus tracks evocan paisajes imaginarios y atemporales, donde la percusión no solo marca el pulso, sino que busca la ruptura sin alcanzarla del todo, manteniendo una metaestabilidad entre ritmo y quiebre.
“Cuando el árbol abre bien el ojo y recupera el olfato, se fija en nosotrxs que nos identificamos con el fastidio del lago, pese a la furia de las nubes.”
Esa visión críptica se traduce en un sonido furioso, lúdico e indescifrable.
Parte de la escena emergente de Valparaíso (Syntrovert, Palta Mango), fransia 98 explora desde 2022 las raíces afrodiaspóricas de Latinoamérica bajo la lupa del club experimental. Dentro de las múltiples vertientes que NAAFI intenta explorar—repensando las dimensiones deterministas del término latino (Latine/Latinx) y generando un archivo-activo que empuja hacia adelante una estética post-internet—Kaosmetrik se instala como una actitud hacia los límites: sonido ruidoso pero bailable, experimental pero arraigado en el pulso ancestral. Un lanzamiento que se siente menos como un debut y más como un manifiesto.






























